La invasión francesa de 1862 marcó un momento glorioso para la ciudad de Puebla de Los Angeles. Con pocos recursos militares la ciudad se vistió de triunfo por derrotar dramáticamente al entonces considerado el mejor ejército del mundo, y posteriormente ( 1863) por resistir un asedio en condiciones muy desfavorables. En la actualidad Puebla es una verdadera joya histórica, que sin perder sus raices, se ha transformado en una pujante ciudad y en una de las más importantes de México.